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dimecres, 2 de setembre del 2015

LA FAMÍLIA DE JESÚS...







JESÚS Y SU FAMILIA EN LOS EVANGELIOS

Una relación conflictiva y superadora

EVARISTO VILLAR, teólogo,
ECLESALIA, 03/09/15.- En la cultura y espiritualidad cristina domina, en general, el monolitismo referente a la familia. Se habla de la “familia cristiana” como institución unívoca que prolonga la familia modélica de Jesús. Pero, a la luz de los evangelios, ¿fue tan modélica la familia de Jesús?
1.     El conflicto en la familia de Jesús
Entre la extrañeza por las obras que hace y el poco aprecio de sus paisanos por la humildad de su origen, los tres evangelios sinópticos dejan constancia de la familia nuclear de Jesús: “¿No es este el carpintero [Mt 13,55 dice “el hijo del carpintero, y Lc 4, 22, del “hijo de José”], el hijo de María  y hermano de Santiago y José, de Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas con nosotros”, Mc 6,3?[1]
Como atestigua Lucas en el libro de los Hechos 1, 14, parte de esta familia se encuentra en la naciente Iglesia después de la pascua. Santiago, a quien se conoce como “hermano del Señor” (Gal 1,9), presidió la Iglesia madre de Jerusalén  (Hch 15,13), y, junto a Pedro y Juan, “dio la mano”  a Pablo y Bernabé cuando tuvieron que  acudir a Jerusalén para dar cuenta de su predicación entre los gentiles (Gal 2,9). Este dato se mantiene también durante el s. II en la tradición extracanónica[2].
Pero, contrariamente a esta aparente “armonía familiar”,  los evangelios sinópticos,  más pegados al tiempo real de Jesús,  dan algunas noticias sobre el comportamiento de la familia de Jesús antes de la pascua. Y no son precisamente apologéticas. Reflejan grandes tensiones entre Jesús y sus familiares. Una relación nada armónica que va desde el escepticismo que refleja el evangelio de Juan (“es que ni siquiera sus hermanos creían en él”, Jn 7,5) hasta el conflicto,  como veremos a continuación. El modo extraño de comportarse Jesús acaba rompiendo la armonía de la familia que llega a pensar que padece “trastorno mental”. Y, para salvar ante el pueblo su reputación, la familia se siente en la obligación de recluirlo.
La escena que cuenta Marcos Mc 3, 21-31, seguido de Mateo y de Lucas, es paradigmática. Jesús está en casa de Pedro y una multitud, descontenta con el sistema (“no podían ni comer”) se apiña a su entorno. Pero  “al enterarse los suyos se pusieron en camino para echarle mano, pues decían que había perdido el juicio… Llegó su madre  con sus hermanos y, quedándose fuera, lo mandaron llamar”.
La fama de la familia, en especial de María, su madre, está en entredicho. “El hijo sensato, como rezaba el refrán popular, es alegría del padre, pero el hijo necio es pena para la madre” (Prov 10,1). En una sociedad agraria como aquella, el reconocimiento de la madre está en el número y valía de hijos varones; pero el fracaso de estos acarrea también el fracaso de la madre. Por esta razón han venido su madre y sus  hermanos para retornarlo a la cordura familiar.
Entre la multitud, sentada en semicírculos a los pies de Jesús, alguien le pasa el aviso: “Tu madre y tus hermanos te buscan ahí fuera”. Ni siquiera entran para no hacerse cómplices de sus extravíos. Sin inmutarse, Jesús reacciona con una pregunta: “¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?” A nadie, y menos a su madre, le podía dejar buen estómago esta respuesta. Si no fuera por la aclaración que, después de observar la reacción del auditorio, él mismo hace, cabría pensar en una grave desconsideración con su familia y hasta de una humillación pública de su madre. Pero no parece ser esa la intención de Jesús. En su respuesta deja claro que lo que más profundamente vincula a los seres humanos no es el origen, sino la participación en el mismo proyecto. “Mi madre y mis hermanos, dice, son quienes se ponen en camino  para hacer lo que Dios anhela”. La participación en el Reino de Dios,  viene a decir, no se funda tanto en la sangre o la carne, representada allí por su madre, cuanto en el proyecto de fraternidad que constituye a la gente por igual en  hermanos y hermanas.
Reforzando esta escena emblemática de la casa de Pedro —pero ahora sin la presencia de los familiares directos—  está esta otra que narra exclusivamente Lucas en 11, 27-28. Para todo el mundo es notorio que el establishment judío no soporta de buen grado la transformación física y mental de la gente que sigue y oye los discursos de Jesús. El poder oficial le acusa de magia por la terapia que practica y le exige señales del cielo para acreditar  el origen divino de sus poderes. En estas, una mujer que lo viene siguiendo y conoce perfectamente el bienestar y la esperanza que infunde en las masas, grita mirando a Jesús y contra la ceguera de los dirigentes: “dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron”. Jesús no la desmiente, pero aclara en seguida  que la dicha, aun de esa madre afortunada,  no está tanto en la vinculación natural con él, sino en la fidelidad de ambos al proyecto global de Dios: “Dichosos, mejor, los que escuchan el mensaje de Dios y lo cumplen”.
Mantener estos datos conflictivos,  contra la poderosísima tendencia de esa primera época cristiana a convertir a Jesús en leyenda y objeto de culto es, a juicio de Gerd Theissen,  profesor de Nuevo testamento en Heidelberg, un buen indicio de su  historicidad[3].
2.     Apuntando directamente a las causas
El extraño comportamiento de Jesús con su madre y sus hermanos apunta directamente a las causas: su modelo de familia, como luego veremos, no coincide con el que ellos representan. El de Jesús es justamente la alternativa a la familia patriarcal. Frente a la dependencia y sumisión de la primera, Jesús apuesta abiertamente por la autonomía y la igualdad en las funciones y en los sexos. Veamos algunos ejemplos paradigmáticos:
. El referente a la paz y la espada, en Lc 12 51-53: “¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? Os digo que paz no, sino división. Porque, de ahora en adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; se dividirá padre contra hijo e hijo contra padre, madre contra hija e hija contra madre, la suegra contra su nuera y la nuera contra la suegra”. La decisión a favor o en contra de Jesús está causando, en las comunidades de Lucas, una división profunda en el seno de las familias. No hay paz, sino guerra porque, en el fondo, se están enfrentando dos proyectos alternativos, el de la verticalidad patriarcal y el de horizontalidad del proyecto de Jesús. Y todo esto se manifiesta tanto en el conflicto generacional que enfrenta a los hijos con los padres  como en el conflicto de género que rompe la dependencia de las mujeres frente a los varones.[4]
. Odiar a la propia familia (Lc 14, 26). La expresión, para nuestra sensibilidad, resulta hiriente. No nos está permitido odiar a nadie y menos a la propia familia. Tampoco, así como suena, encaja bien en el pensamiento real de Jesús. Este aparece más certeramente expresado en este dicho a propósito de los enemigos: “Os han enseñado que se mandó: amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos” (Mt 5, 43). Los paralelismos con otros lugares del Antiguo y Nuevo Testamento han inclinado a los exégetas a traducir el verbo griego “miseo” (odiar)  por “amar menos” o “amar más” (como en Mt 10,37). Las nuevas Biblias castellanas[5] entienden adecuadamente la opción alternativa por el seguimiento de Jesús al traducir este semitismo por “preferir”: ”Si uno quiere ser de los míos y no me prefiere a su padre y a su madre…”. Superado este semitismo, estamos,  como en el dicho anterior sobre la paz y la espada, ante la doble ruptura generacional y de género. Ante el peligro de convertir la familia en gueto privilegiado y clasista, excluyente de los extraños y frecuente foco de egoísmo colectivo y posesivo, Jesús ofrece un proyecto de familia abierta, levantada sobre la gratuidad y la universalidad[6].
. El divorcio o la igualdad del hombre y la mujer (Mc 10, 11; Mt 19, 8; Lc 16,18). Los tres evangelios sinópticos reflejan este dicho de Jesús. Pero, mientras Marcos lo acomoda a la mentalidad grecorromana, más liberal,  Lucas se mantiene más pegado a la tradición androcéntrica judía: “Todo el que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con una repudiada comete adulterio”. Como afirma Dominic Crossan[7], Jesús no se opone directamente al divorcio, sino a la legislación judía que lo convierte en privilegio exclusivo del varón. En este contexto jurídico, contra el que Jesús reacciona, se rompe el proyecto ideal del Génesis 2, 24 que apunta a la constitución, desde el amor, de  un solo ser sin sometimientos ni dominios en la pareja. La ley judía está siendo injusta porque deshumaniza a la mujer y a toda la familia sometiéndolos al capricho y dominio del patriarca. El conflicto, una vez más, surge entre la igualdad que propugna el Reino y el sometimiento que vige en la familia patriarcal, reflejo, a su vez, del dominio de la clase dominante sobre el pueblo.
3.     La alternativa de Jesús o la familia Dei
El tipo de familia que propone Jesús es en definitiva una respuesta  crítica y, a la vez, una propuesta  alternativa al modelo patriarcal vigente. Surge como reacción espontánea a la provocación ética  que está generando  la realidad sociopolítica y religiosa de la Galilea de su tiempo.  Una realidad impuesta desde el poder que está dejando fuera de las instituciones oficiales a mucha gente. No podía ser nunca bueno un sistema que ignora y excluye a la mayoría social. Y la familia androcéntrica y  patriarcal,   que reproduce en el espacio doméstico este mismo desajuste social, es, por este motivo, rechazable. La alternativa de Jesús apuesta por una forma de articulación  social que, invirtiendo el (des)orden establecido por las instituciones oficiales del imperio y del templo, comienza desde abajo, desde las víctimas que estas  mismas instituciones están creando. Su propuesta o tipo de familia que Jesús propone y pone él mismo  en marcha se concentra en lo que él mismo consideraba  la familia Dei[8]. En esquema, se reduce a las dos claves siguientes:
Frente a la familia patriarcal fundada sobre la propiedad de los bienes y de las personas que se convierte en un sistema cerrado, excluyente,  y frecuentemente posesivo, el nuevo proyecto se levanta sobre la sociabilidad y la gratuidad de los bienes y las  personas,  abierto a la inclusión y la  universalidad. Y frente a la verticalidad que se impone desde  arriba y reproduce  el viejo (des)orden de autarquía y sumisión,  Jesús propone un nuevo tipo desde abajo que se levanta desde la autonomía e igualdad de todos los miembros. Al poder monárquico y absoluto de la figura del padre que todo lo somete y domina  se opone la toma de conciencia de la igual dignidad desde la que todas y todos son hermanos: “vosotros,  en cambio, no llaméis a nadie “padre” vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro “Padre”: el del cielo” (Mt 23, 9).
De entre la multitud de gente que lo seguía, algunas personas se comprometen con el nuevo modelo. Provienen desde distintas situaciones. Un colectivo amplio lo constituyen los que nada tienen, víctimas del sistema; otros lo hacen por vocación.
El primer grupo lo constituyen los que Holl calificó de “malas compañías”, es decir,  los pobres y mendigos, los sin hogar y sin tierra, desarraigados y siempre en camino.  Entre los segundos se cuentan los que, por opción, han dejado casa, hacienda o familia. Unos y otros van creando en torno a Jesús círculos de pertenencia de forma espontánea., desde los “meros oidores de su palabra” y los discípulos y discípulas que lo siguen de forma itinerante entre las aldeas hasta los mismos labradores que ponen su casa y sus bienes a disposición de los que anuncia un nuevo estilo de vida, el del Reino de Dios.
Una reflexión final
Pretender trasladar la realidad de hoy al evangelio y querer descubrir en él la presencia explícita de todos y cada uno de los tipos de convivencia que hoy se dan,  es, quizás, demasiado artificial. Pero tampoco sería correcto dejar tanta vida fuera del evangelio.
Hay, a mi modo de ver, dos instancias  desde las que todos estos tipos de familia entran por la puerta grande en la nueva Familia de Jesús o Familia Dei: desde la situación de exclusión, rechazo y marginación de la que—si no jurídicamente en algunos países— están siendo objeto sociopolítica y religioso-culturalmente en la “buena sociedad” y en las viejas iglesias. Son ellos hoy aquellas  “malas compañías” de las que quiso rodearse Jesús en su día. Esto en primer lugar. Y, luego, desde el principio del amor, omnipresente en todos los rincones de los evangelios[9]. También hoy se puede  oír la propuesta de Jesús: “amadlos como yo los he amado” (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

ANY "RAMON LLULL"





Ramon Llull és un personatge de l'Església i volgudament de l'Església"
El proper mes de novembre es donarà el tret de sortida a les celebracions de l'Any Ramon Llull. A Catalunya ja fa un any que el Comitè Organitzador de l'Any Llull 2016 es va constituir i reunir per primera vegada i ha estat aquest mes de juny quan s'ha nomenat comissari  al professor Joan Santanach i Suñol. En el Comitè participen diversos membres d'universitats i centres d'estudi sobre Ramon Llull, i també hi participa el caputxí fra Jacint Duran.
Durant representa a la Facultat de Teologia de Catalunya, per vetllar "la vessant més teològica de Ramon Llull", ja que tot i que Llull va ser i és un referent en lingüística, filosofia, literatura... "és evident que la teologia és el centre".
La seva dedicació a la vida religiosa va començar l'any 1263, moment en què va iniciar la missió de conversió d'infidels -jueus i, sobretot, musulmans-. L'activitat literària de Ramon Llull s'inspirava en les seves propostes com a missioner i en els esforços educatius, totes dues temàtiques reflectides en una obra que compta amb més de 270 escrits i que es pot dividir en tres etapes. La primera correspon a la fase de preparació per a la seva missió, que va culminar amb la Lògica d'Algatzell i el Llibre de Contemplació en Déu. La segona etapa, a banda de peces literàriament més conegudes com el Llibre d'amic e amat i Blanquerna, recull l'Art abreujada d'atrobar veritat, una estructuració del contingut de la fe que va permetre a Llull una organització i una exposició molt més clares.
"És un personatge amb unes ganes fortes de transmetre la fe; va escriure poesia, literatura, novel·la... i a partir d'allà va crear l'Art que per a ell és quasi una revelació de Déu, un esquema de diàleg amb les religions, sobretot les monoteistes però també les no monoteistes per després passar a la transmissió de la fe cristiana", explica Duran.
Però encara que Ramon Llull actualment és reconegut com un fervorós creient, els actes centrals de l'Any estan pensats en clau cultural, "a nivell de carrer, però alhora amb trobades de pensament i sobretot a nivell de les escoles". "Jo represento a la Facultat de Teologia de Catalunya per la vessant teològica de la figura de Llull, però aquesta vessant costa una mica integrar-la amb les altres". El que sí existeix a nivell popular i eclesial és la causa de canonització de Ramon Llull.
A un pas de sant Ramon Llull
Al llarg de la història s'ha intentat canonitzar-lo de manera processal, els anys 1605-1613, el 1747, el 1751 i el 1905. Sempre sense èxit. El principal escull eren les tesis antil·lulistes del segle XV, amb Nicolau Eimeric al capdavant, que titllaven Llull d'heretge. La Santa Seu va nomenar fa poc temps dos censors teòlegs per estudiar l'ortodòxia de Ramon Llull; el seu estudi ha estat positiu. A més, el Centro Italiano di Lullismo ha publicat un llibre sobre la matèria, Da Raimondo Lullo a Nicola Eimeric. Storia di una falsificazione testuale e dotrinale , que confirma el que molts estudiosos sostenien: Eimeric va falsificar i tergiversar els textos de Ramon Llull per acusar-lo d'heretge.
El procés actual per canonitzar Llull ha entrat en una nova fase, s'està elaborant una positio , un estudi històric que ha de provar que Llull va practicar totes i cadascuna de les virtuts cristianes en grau heroic i, si el procés no s'alenteix, la seva canonització no hauria de trigar massa.
El primer pensador laic d'Occident
A nivell d'Església, afirma fra Jacint Duran, les ordes franciscanes "van mantenir no simplement la transmissió sinó la lluita per la permanència del pensament d'aquesta obra, no només a Catalunya sinó a molts llocs com a França o altres llocs d'Europa". De manera soterrada, això sí, perquè se l'havia catalogat com a no catòlic.  "Aquesta és la gran defensa que s'ha hagut de fer de cara a la canonització", explica el caputxí, "demostrar que no era així, que és un personatge de l'Església i volgudament de l'Església".
I és que, per Duran, "Llull és el gran pensador laic a Occident, el primer que escriu en una llengua diferent al llatí i utilitza la filosofia i la teologia d'una manera molt vertebrada".
L'Any Ramon Llull 2016, que se celebrarà de novembre 2015 a novembre 2016, tindrà especial participació a Mallorca, comptant amb 70 conferències, grans exposicions, com la que es mostrarà al Vaticà sobre la vida i l’obra de Llull o una relectura de Llull que faran artistes plàstics contemporanis. Les celebracions també arribaran a altres indrets com Barcelona i implicaran estudiosos d’arreu del món.





dimarts, 18 d’agost del 2015

ENTREVISTA A FREI BETTO




*Frei Betto (fr. Carlos Alberto Libânio Christo op), es fraile dominico brasilero, es teólogo, poeta, periodista, pedagogo, novelista. Gran conocedor de la Revolución cubana, durante años favoreció a la unidad latinoamericana, con actividades solidarias y de mutuo intercambio entre pueblos latinoamericanos. En los años ochenta empezó a asesorar a algunos gobiernos de países socialistas, como Cuba, la ex Checoslovaquia, China, la ex Unión Soviética, Nicaragua y Polonia acerca de las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado. En Brasil, sobrevivió a dos detenciones ilegales y torturas durante las dictaduras militares.

Asesoró diversos espacios eclesiales entre los cuales están las CEBs, el Movimento de Fé e Politica, y la Pastoral Operária. Justamente es allí, y estando inserto en las periferias de San Pablo, en el cordón industrial de São Bernardo do Campo, desde donde Frei Betto acompañó el surgimiento de nuevos líderes políticos partiendo de la base sindical en un proceso que llegó a cristalizarse primeramente como la Central Única dos Trabalhadores (CUT) y el Partido dos Trabalhadores (PT) de donde es líder emblemático Luiz Inácio da Silva (Lula). Frei Betto fue parte del primer gobierno de Lula da Silva como asesor de la presidencia, y como ejecutivo y asesor del Programa "FOME ZERO" (Hambre Cero), principal programa social en el primera atapa de Lula en el poder. Renunció luego por no compartir opciones con miembros del poder ejecutivo.


"El Papa en USA me hace pensar en la expulsión de los mercaderes del templo"
Frei Betto: "Al igual que Jesús, Francisco nada teme. Ni siquiera se preocupa por su seguridad personal"
"La derecha USA y los fundamentalistas rezan así por el Papa: 'Señor, ilumínalo o elimínalo'"
Redacción, 17 de agosto de 2015 a las 18:54
Los cubanos no quieren que el futuro de Cuba sea lo que es hoy el presente de Honduras o de Guatemala
(Raúl Juárez, especial para RD).- Frei Betto*, nos concedió una entrevista sobre el próximo viaje a Cuba y Estados Unidos del papa Francisco. El mismo que dijo en el 2014, luego de su encuentro fugaz con el papa, que si hubiese tenido más tiempo hubiera conversado con Francisco sobre " el cambio del estatuto de la Mujer en la Iglesia, pues la mujer hasta hoy es considerada un ser inferior, por eso no puede ser sacerdote; hablaría de Cuba, pediría para que él interviniera por la liberación de los cinco cubanos, y hablaría de la importancia de que él valorice a los movimientos sociales". Como vemos, casi todas las cosas que le hubiese tenido que decir hace un año, hoy ya se han realizado. Un visionario, un profeta ¿Cómo verá él la próxima visita de Francisco a Cuba y Estados Unidos?
Estimado Betto, gracias por concedernos esta entrevista. Desde tu conocimiento de lo que es Cuba, de sus procesos, las etapas que fue viviendo la Revolución ¿Qué podría significar en este momento la visita de Francisco a la isla?
Al igual que el Brasil, Cuba tiene el privilegio de haber recibido en períodos relativamente cortos las visitas de tres papas: Juan Pablo II, Benedicto XVI, y ahora, Francisco. La diferencia es que el Brasil es considerado el país con mayor número de católicos del mundo, mientras que Cuba es una nación socialista, y es solamente el 5% de los casi 12 millones de habitantes el que se declara católico.
Las visitas papales a Cuba encolerizaron profundamente a la Casa Blanca. Es sabido que cuando se preparaba la visita de Juan Pablo II, Bush hizo todo tipo de presión para frustrar esta visita, para que esta no se realizase. Al no conseguirlo, intentó influenciar al papa para que cuando llegase a La Habana, condenara al socialismo y a la Revolución. Contrariamente, Juan Pablo II no solamente elogió las grandes conquistas sociales de la Revolución, sino que también se convirtió en un gran amigo personal de Fidel Castro.
En la actualidad, las relaciones entre la Iglesia Católica y el gobierno cubano son excelentes. En el pasado, hubo muchos roces. Así y todo, nunca una iglesia fue cerrada por la Revolución y ningún sacerdote fue fusilado. Es más, los obispos de Cuba condenaron en numerosas ocasiones el bloqueo criminal impuesto al país por los Estados Unidos de Norteamérica.
¿Qué se podría esperar de este visita del papa a Cuba?
Como todos sabemos, Francisco jugó un papel muy importante en la reaproximación de los Estados Unidos con Cuba. El restablecimiento de las relaciones diplomáticas ya fue llevado a cabo. Faltan aún, la suspensión del bloqueo y la devolución a Cuba de la base naval de Guantánamo, utilizada por los norteamericanos como cárcel ilegal de supuestos terroristas secuestrados alrededor del mundo por las fuerzas de seguridad de los EE UU (Se dice ilegal en este contexto porque muchos de los detenidos en Guantánamo no fueron condenados, ni fueron sometidos a un juicio legal y son ciudadanos de otros países N. del T.).
El destino del viaje papal a fines de septiembre fue originalmente los EE UU. Pero el papa deliberadamente quiso pasar previamente por Cuba donde se quedará por tres días.


Entre los cubanos disidentes hay señales de rechazo a la actuación del papa Francisco, sobre todo en lo que respecta a la influencia que tuvo en la reapertura de las relaciones normales entre los EEUU y Cuba ¿De qué modo estas críticas pueden influir en la opinión pública de los residentes de la isla?
No existe la menor posibilidad de que estos disidentes encuentren eco dentro de la isla. La población cubana en su mayoría es muy religiosa, aunque gran parte de ella no sea oficialmente católica. Lo que predomina entre ellos es el sincretismo, o sea, tradición cristiana con religiones de origen africana traídas por los antiguos esclavos, como sucede en el estado brasilero de Bahía (y en todos los países del área Circuncaribe, N. del T.).
Para los cubanos anticastristas y los fundamentalistas de la derecha norteamericana, el reanudar la relaciones EE UU-Cuba y el fin del bloqueo constituyen un durísimo golpe. Automáticamente pasan a ser oficialmente criminales si se opusiesen a estas relaciones. Además, ahora los turistas estadounidenses conocerán con sus propios ojos la realidad cubana y podrán percibir cuanta mentira fue divulgada por los medios de comunicación al servicio de los intereses capitalistas con respecto a la isla, adonde no se ven niños de la calle ni familias sin techo viviendo bajo los puentes.
El modelo de la Revolución parece mostrar necesidad de renovación, de puesta al día en muchos aspectos, sobre todo en lo económico o en términos de participación popular ¿Es así? Si así fuera ¿Cuáles serían a tu punto de vista las transformaciones más importantes a realizar en este momento?
Cuba es el único país socialista de la historia del Occidente. Y, según mi opinión, el único verdaderamente socialista en el mundo. Pero, asfixiado por la globalizada hegemonía capitalista, y sin contar ahora con el apoyo de la ex Unión Soviética, Cuba vive en una situación económicamente muy difícil, agravada más aún por el bloqueo made in USA ...
Es por eso la necesidad de promover reformas estructurales en el país, abrirse a las inversiones extranjeras, pero siempre como forma de mejorar el socialismo, y no de permitir que el país se transforme en capitalista. Los cubanos no quieren que el futuro de Cuba sea lo que es hoy el presente de Honduras o de Guatemala...

El papel de las iglesias ha sido importante aunque diverso, por ejemplo, la iglesia Bautista es muy cercana al proyecto revolucionario, es bien vista por el gobierno cubano en general ¿Cuál es a tu visión el papel que debería esperarse de la Iglesia Católica de Cuba?

Las iglesias protestantes, aunque de origen estadounidense, siempre mantuvieron muy buenas relaciones con la Revolución. La iglesia católica, al inicio del socialismo lo combatió duramente, aliándose a los contrarrevolucionarios. Felizmente esta etapa está superada y hoy, la iglesia católica juega un papel preponderante mediando entre gobierno y disidentes, habiendo ayudado en la liberación de presos políticos.
Actualmente no hay presos políticos en Cuba y el mismo cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, oficia como garante de cómo Cuba respeta los derechos humanos, sin embargo, a pesar de esto aún persiste en la actualidad una fuerte campaña internacional queriéndonos convencer de lo contrario.
Según tu conocimiento ¿Cuáles son los mayores logros de la Revolución?
Esto ya fue reconocido debidamente por los papas que visitaron Cuba; los logros en los campos de educación y salud. Diría honestamente que Cuba es el único país de Latinoamérica que asegura a la totalidad del conjunto de su población, los tres principales derechos humanos: alimentación, salud y educación.
Los cubanos prefieren vivir en una sociedad pobre, sin miseria, de reparto de los bienes esenciales propios de una vida digna; a vivir en una sociedad marcada por la desigualdad, en la cual unos pocos tienen mucho, y muchos casi nada.
Conociendo personalmente a Fidel Castro desde hace años, igual que a su hermano ¿Qué puede esperar el papa Francisco en su visita de parte del gobierno cubano?
El reconocimiento de su protagonismo por la paz en el mundo, por el combate a las desigualdades sociales, por las denuncias de las causas de la opresión, por la defensa de los más pobres y por la preservación ambiental, manifestada recientemente en la encíclica "Louvado Sejas" (SIC Laudato SI´), el más importante documento socioambiental de todos los tiempos.

Es muy conocido el concepto de Cooperación Internacional que el modelo cubano practicó, como un modo de solidaridad entre países hermanos ¿Podrías contarnos un poco más en qué consiste la novedad de este estilo de ayuda mutua entre países?
La Cuba socialista siempre compartió lo poco que posee con los pobres del mundo. Así por ejemplo, participó de la guerra de Angola, favoreció la independencia de Namibia, el fin del Apartheid en Sudáfrica. Hoy, distribuye médicos y profesores en más de 100 países del mundo, incluyendo el Brasil.
El símbolo del bloqueo económico sufrido por Cuba, además de expresar la prepotencia de los Estados Unidos y sus socios, constituyó también una forma muy clara de hacer ver, que una nación muy pobre puede sobrevivir a dicho bloqueo de modo ingenioso, y puede decirle que no a cualquier pretensión de imposición. Es todo un símbolo de que no se puede tener miedo a decir que NO a las imposiciones de todo tipo y que aunque con dificultades se puede seguir adelante ¿Qué reflexión te surge como aprendizaje para todos nosotros al recordar toda esta parte de la historia que está llegando a su fin?
Todavía no llegó a su fin (el bloqueo N. del T.)... El Congreso de los EE UU es a quien le corresponde anular el bloqueo. Yo espero que haga eso antes de que el papa desembarque en La Habana el próximo 19 de septiembre.
El hecho mismo que Obama el día 17 de diciembre de 2014, públicamente reconozca que "el bloqueo fracasó" representa una alabanza a la resistencia del pueblo cubano. Es como si el mismísimo presidente de los EE UU, la más poderosa potencia bélica y económica de la historia de la humanidad, admitiese en público haber sido derrotada por el pueblo pobre de Vietnam.


La apertura al contexto mundial por parte de la isla, hace sentir dudas sobre cómo recibirá la cultura y la sociedad cubana ciertos resultados negativos del modelo capitalista, como ser las drogas entre la juventud, o la desnutrición de las clases más pobres ¿Qué hemos de esperar de esta nueva etapa?
El gobierno cubano está muy atento a estos riesgos, aunque sea consciente de que con la entrada de turistas de los EE UU, sobrevendrá un choque entre el "Tsunami" consumista y la austeridad revolucionaria... Cuba no quiere transformarse en una "miniChina"... muchas medidas están siendo tomadas para evitar la vuelta del país al capitalismo y sus lacras.
¿Podemos considerar al pueblo cubano, un pueblo religioso?
Sí, bastaría leer aquella entrevista que yo le realicé a Fidel en el año 1985, publicada en la obra "Fidel y la Religión". Colonizada por el cristianismo ibérico, Cuba está marcada en su religiosidad por raíces africanas. En la isla, el ateísmo, como creencia popular no echó raíces, a pesar de los esfuerzos realizados para esto por los soviéticos.


El papa Francisco espera una no muy buena recepción por parte de los sectores conservadores de los Estados Unidos, sobre todo, por las últimas condenas al modelo social-cultural-económico del sistema neoliberal que el papa realizó en LAUDATO SI' y en discursos y homilías realizados en su último viaje apostólico a los países más pobres de Sudamérica ¿Cuáles podrían ser los principales ataques? ¿De qué podría ser acusado Francisco por parte de los sectores más conservadores?
Tanto la derecha de los EE UU como los cristianos fundamentalistas rezan de este modo por Francisco: "Señor, ilumínalo o elimínalo"... Francisco no tiene nada de ingenuo, y sabe que será duramente criticado por los dueños del dinero quienes provocan genocidios globales. Al igual que Jesús, Francisco nada teme. Ni siquiera se preocupa por su seguridad personal, como yo mismo constaté en su viaje al Brasil en el año 2013 para la Jornada Mundial de la Juventud en Río, y al visitarlo en Roma, en abril del 2014.

Finalmente, hemos descubierto la importancia de la simbología en nuestra vida ¿Con qué símbolo o imagen describiría Frei Betto este viaje histórico del papa Francisco a Cuba y a los Estados Unidos?
Yo diría que este viaje equivale, en su visita a Cuba, al encuentro de Jesús con la multitud para compartir y repartir panes y peces; y en su etapa por los EE UU, a la entrada de Jesús en el templo para dar azotes a los comerciantes de la fe.

Algunos titulares
"Bush hizo todo tipo de presión para frustrar la visita de Juan Pablo II a Cuba"
"Nunca una iglesia fue cerrada por la Revolución y ningún sacerdote fue fusilado"
"Francisco jugó un papel muy importante en la reaproximación de los Estados Unidos con Cuba"
"Ahora los turistas estadounidenses conocerán con sus propios ojos la realidad cubana y podrán percibir cuanta mentira fue divulgada por los medios de comunicación"
"Cuba es el único país socialista de la historia del Occidente. Y, según mi opinión, el único verdaderamente socialista en el mundo"
"Los cubanos no quieren que el futuro de Cuba sea lo que es hoy el presente de Honduras o de Guatemala"
"Es necesario promover reformas estructurales en el país, abrirse a las inversiones extranjeras, pero siempre como forma de mejorar el socialismo"
"Cuba es el único país de Latinoamérica que asegura a la totalidad del conjunto de su población, los tres principales derechos humanos: alimentación, salud y educación"
"La Cuba socialista siempre compartió lo poco que posee con los pobres del mundo.  Hoy, distribuye médicos y profesores en más de 100 países del mundo, incluyendo el Brasil".
"Con la entrada de turistas de los EE UU, sobrevendrá un choque entre el
"Tsunami" consumista y la austeridad revolucionaria"




dilluns, 17 d’agost del 2015

RITUALS





La fuerza de los rituales religiosos
13.08.15 |
Es un hecho que Jesús instituyó la eucaristía en una cena. Y es también un hecho que los cristianos celebramos la eucaristía en una misa. Una cena es una experiencia humana. Una misa es un ritual religioso. Lo que nos está diciendo, en un asunto tan central como éste, que - en el cristianismo, al menos, y sin duda alguna -, cuando está en juego nuestra relación con Dios, los rituales religiosos han tenido (y siguen teniendo) más fuerza que la experiencia humana, incluso cuando se trata de una experiencia tan importante como es la experiencia de comer y beber. Comer y beber compartiendo mesa y mantel con quienes decimos que son nuestros “hermanos”. Esto no es una teoría. Es un hecho.
¿Por qué, en un asunto que es capital para personas creyentes, los rituales religiosos se superponen a la experiencia humana y son más determinantes que lo humano, incluso más decisivos que la vida misma, en tantos casos y en tantos asuntos que son fundamentales para la felicidad o la desgracia de muchas personas? Y conste que, al hacer esta pregunta, no estamos imaginando situaciones extravagantes ni sucesos poco frecuentes. Nada de eso. Esta cuestión se refiere a cosas tan normales y tan presentes en la vida de cualquiera, que, si empezamos por los evangelios, los constantes conflictos, que tuvo Jesús con los dirigentes religiosos de su tiempo, se referían casi todo ellos, de una forma o de otra, precisamente a este problema. Si curaba a los enfermos en sábado, si comía con gente de mala fama, si dejaba de observar los ayunos que imponía la religión, si no practicaba los rituales purificatorios antes de las comidas, si no mantenía la debida compostura y respeto en el templo, en definitiva, en todos estos casos nos encontramos siempre con el mismo asunto. Un asunto que Jesús formuló en la tremenda pregunta que hizo cuando, un sábado, curó a un manco en la sinagoga: “¿Qué está permitido en sábado, hacer bien o hacer daño, salvar una vida o matar?” (Mc 3, 4). O sea, ¿qué es lo primero: someterse al ritual del sábado o hacer feliz la vida de un enfermo? En definitiva, ¿lo más importante es el ritual religioso o la experiencia humana?
Y no pensemos que este tipo de historias se presentaron en la vida de Jesús y, con Jesús, se acabaron tales historias. Todo lo contrario. Con el paso del tiempo, el problema se fue agigantando. Entre otras cosas, porque sabemos que este asunto está presente en todos los rincones del mundo. Donde hay religión y, con ella, hay dirigentes religiosos, allí está el problema. En la historia del cristianismo, el desastre ha sido brutal. Desde las guerras de religión, las cruzadas y la inquisición, pasando por el colonialismo y acabando con el integrismo de los fundamentalistas, católicos o herejes, cristianos o musulmanes, a fin de cuentas lo mismo da. Además, el mismo problema está presente todos los días y por todas partes: en los matrimonios divorciados que no pueden acercarse a comulgar, en los homosexuales que se ven despreciados hasta en su propia casa, en los matrimonios rotos, en los amores imposibles, en la vida sexual de tantas gentes, ¿qué sé yo?
Esto es una historia interminable. Y siempre tropezamos en la misma piedra. La piedra de algún extraño ritual religioso, que, en el fondo, lo que nos está recordando es que, por encima de lo humano, hay algo que es más fuerte que lo humano, y a lo que lo humano - nos guste o no nos guste - se tiene que someter siempre. Y si no te sometes, te atienes a las consecuencias. Unas veces, porque tendrás que arrastrar, durante toda tu vida, el pesado lastre de la mala conciencia. Otras veces, porque te verás rechazado por la familia, los amigos, la sociedad.... Y en otros casos, porque, a fuerza de pasarlo mal, terminarás siendo carne de confesionario o del despacho de un psiquiatra, teniendo además (tantas veces) que ocultar celosamente en el armario lo que resulta socialmente impresentable.
¿Hay derecho a que la vida sea así? ¿Es tolerable que, por estas cosas, nos llevemos frecuentemente como perros y gatos, teniendo que ocultar en nuestra intimidad secreta muchas cosas que nos hacen sufrir inútilmente y sin pies ni cabeza?
Y como es lógico, siempre acabamos en lo mismo: si Dios es Dios, ¿cómo permite estas cosas? ¿cómo puede querer estas cosas? ¿cómo y por qué no hace aguantar estas cosas?
Seguiré con el tema. Pero, antes de seguir con este desagradable asunto, sólo un par de preguntas: ¿Es Dios el que quiere, provoca o permite todo este asombroso embrollo de oscuridades, miedos y tormentos? Y si no es Dios, ¿son sus representantes en la tierra (curas y rabinos, imanes y bonzos, chamanes y profetas...) los que lo provocan porque les conviene?
Continuaremos con el tema. 
 
 
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La fuerza de los rituales
14.08.15 | 
Lo primero, lo más elemental, en el problema planteado a propósito de los rituales religiosos, es tener muy claro que no es lo mismo hablar de Dios que hablar de la religión. Dios es el fin último que podemos buscar o anhelar los mortales. La religión es el medio por el que (y con el que) intentamos acercarnos a Dios o relacionarnos con él. Por tanto, Dios no es un elemento más, un componente más (entre otros) de la religión.

Por otra parte - si intentamos llegar al fondo del problema -, Dios y la religión no se pueden situar en el mismo plano. Ni pertenecen al mismo orden o ámbito de la realidad. Porque Dios es el Absoluto. Y el Absoluto es el Trascendente. Es decir, Dios se sitúa en el orden o ámbito de la “trascendencia”. Mientras que todo lo que no es Dios (incluida la religión) es siempre una realidad que se queda “aquí abajo”, o sea en el ámbito de la “inmanencia”. 
Todo esto quiere decir que “ser trascendente” significa “ser inabarcable” o “ser inconmensurable”. Es decir, Dios no está a nuestro alcance. Por tanto, Dios no es una realidad “cultural”. En tanto que la religión es siempre un producto de la cultura. Otra cosa es las “representaciones” que los humanos nos hacemos de Dios. Pero eso ya no es “Dios en Sí”, sino nuestra manera (culturalmente condicionada) de representarnos al Trascendente. 
Hecha esta disquisición, que me parece indispensable, tocamos ya las cuestiones que nos interesan más directamente en esta reflexión. Ante todo, es importante saber que, en la larga historia y prehistoria de la religión, lo primero no fue el conocimiento y la experiencia de Dios, sino la práctica de rituales de sacrificio (así, por lo menos, desde E. O. Wilson, incluso ya antes Karl Meuli). De forma que abundan los paleontólogos que defienden que, desde el paleolítico superior, hay huellas claras de este tipo de prácticas rituales (W. Burkert, H. Kühn, P. W. Scmidt, A. Vorbichler). 
Si bien hay quienes piensan que los rituales religiosos relacionados con la muerte se inician a partir del mesolítico (Ina Wunn). En todo caso, se acepta la convicción que ya propuso G. Van der Leeuw: “Dios es un producto tardío en la historia de la religión” (K. Lorenz, W. Burkert). Lo que es comprensible, si tenemos en cuenta que Dios nos trasciende y no está a nuestro alcance, como lo están los rituales religiosos.
Así las cosas, es un hecho que los rituales religiosos, en sus más variadas formas, están más presentes en cada ser
humano, ya desde la infancia, que la claridad y la profundidad en la relación con Dios
. Dicho más claramente, creo que no es ninguna exageración afirmar que, tanto en los individuos como en la sociedad, están más presentes los rituales y sus observancias que Dios y sus exigencias.
O sea, en la vida de muchos (muchísimos) creyentes, están muy presentes los rituales religiosos y la observancia de los mismos. Mientras que la firmeza, la cercanía y la fiel escucha de Dios es un asunto que son también muchos (muchísimos) los creyentes que no tienen eso resuelto debidamente. Lo que lleva consigo, entre otras cosas, una consecuencia de enorme importancia. Una consecuencia que consiste en que, con demasiada frecuencia, en la conducta de muchas personas se divorcian la observancia de los ritos sagrados, por una parte, y la fidelidad a la honestidad, la honradez y la bondad ética, por otra parte.
Y entonces, nos encontramos con un hecho que lamentamos muchas veces. Me refiero al hecho de tantas personas que son fielmente observantes y religiosas, pero al mismo tiempo son personas que dejan mucho que desear en su conducta ética.

¿Cómo se explica esto? El comportamiento religioso consiste en la fidelidad a la observancia de los rituales sagrados. Pero ocurre que los ritos son acciones que, debido al rigor de la observancia de las normas, se constituyen en un fin en sí (G. Theissen, B. Lang, W. Turner). Y, entonces, lo que ocurre es que el fiel observante del ritual se tranquiliza en su conciencia, se siente en paz consigo mismo, se libera de posibles sentimientos de culpa o de miedos que adentran sus raíces en el inconsciente, al tiempo que la conducta ética, con sus incómodas exigencias queda desplazada.
Y el sujeto se siente en paz con su conciencia, con sus semejantes y con Dios. En lo que he intentado explicar aquí, radica (según creo) la clave para comprender el conflicto de Jesús con los hombres más religiosos y observantes de su tiempo. Es notable que, por lo que narran los relatos evangélicos, Jesús no tuvo enfrentamientos ni con los romanos, ni con los pecadores, los samaritanos, los extranjeros, etc. Los conflictos de Jesús se produjeron precisamente con los más fieles cumplidores de la religión: sumos sacerdotes, maestros de la Ley y fariseos. 
¿Por qué precisamente con estas personas y no con los alejados de la religión y sus rituales? Jesús fue un hombre profundamente religioso. Pero Jesús vio el peligro que entraña la fiel observancia de los ritos de la religión. ¿Qué quiere decir esto? Jesús no rechazó el culto religioso. Lo que Jesús hizo fue desplazar el centro de la religión. Ese centro no está ni en el templo y sus ceremonias, ni en lo sagrado y sus rituales.
El centro de la experiencia religiosa, para Jesús, está en hacer lo que hizo el mismo Dios, que se “encarnó” en Jesús. Es decir, Dios se humanizó en Jesús. Dios está presente en cada ser humano, sea quien sea, piense como piense, viva como viva. Sólo reconociendo esta realidad sorprendente y viviéndola, como la vivió el propio Jesús, sólo así estaremos en el camino que nos lleva al centro mismo de la religiosidad que vivió y enseñó Jesús.
¿En qué consiste, entonces, el culto a Dios? La carta a los hebreos lo dice con tanta claridad como firmeza: “No os olvidéis de la solidaridad y de hacer el bien, que tales sacrificios son los que agradan a Dios” (Heb 13, 16). Que no es sino la fórmula tajante que plantea el autor de la carta de Santiago: “Religión pura y sin tacha a los ojos de Dios
Padre, es ésta: mirar por los huérfanos y las viudas en sus apuros y no dejarse contaminar por el mundo” (Heb 1, 27).